Hace unos días atrás me desperté y me di cuenta de que ya no sentía más. Me olvidé cómo era, solo tengo un vago recuerdo y se vé cada vez más borroso. Ahora soy de cartón o mejor de hielo. Fría. Ningún calor me puede derretir.
No perdí totalmente mis sentidos pero están congelados, como si alguien los hubiera puesto en pausa. No percibo más el mundo, no recibo estímulos del exterior. Hermética, clausurada, impenetrable.
Acariciás con el filo de tu navaja mi brazo y no siento el frío del metal, deslizás y presionás, la sangre no corre. Estoy vacía.
Necesito encontrarme con un felino de ojos brillantes que hinque sus colmillos en mi, me clave sus garras y me desgarre la piel.
Sillón amarillo - Asociaciones Libres
infiel - felino - hielo - piel - (in)feliz
domingo, 26 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario